PRISIÓN DE JESÚS
Por
Emma-Margarita R. A.- Valdés
Ha caído la
noche en los olivos,
un rumor de
crepúsculo preludia
la agresión por
la ruta ensangrentada.
Viene a apagar
la luz radiante de la Altura
cuando el día
amanece para el Sol,
Luz de Luz en el
mundo, que a eternidad alumbra.
La iniquidad
pregunta a la Inocencia
cual ha sido el
delito.
Ser camino y
Verdad, ser la Vida en la muerte,
es móvil de la
envidia que pide el sacrificio
y se escuda a la
sombra del poder
para efectuar
sin culpa el magnicidio.
El reo es Rey
sagrado,
se oculta en las
tinieblas su valido,
su triple
negación
es llanto
suplicante del laurel del martirio.
La hipocresía
muestra la humana cobardía.
La rama verde es
pasto de las llamas
bajo el injusto
fuego del odio y la calumnia.
El mundo elige,
incrédulo, el poder que le allana,
el malvado
recibe el aplauso cautivo
de manos
profanadas.
Se cumplió la
ordalía del heraldo
y la aurora
despliega las esplendentes alas.
Emma-Margarita R. A.- Valdés
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