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DA LUZ A MI NOCHE
OSCURA

Durante mi
atardecer
átame con fuertes
lazos,
líbrame de
Lucifer,
de sus malignos
zarpazos.
Llegado mi
anochecer,
ábreme, Señor,
tus brazos,
y no me dejes
caer,
a pesar de mis
rechazos.

La voluntad de
Dios está cumplida.
¡Señor, que yo la
cumpla cada día!

Cristo de la
Agonía,
eres fruto en el
árbol de la Vida,
florecido en
dolor,
madurado en
humano corazón.
Encomiendas tu
espíritu
al Padre, al Ser
divino.
Tembló la tierra,
el velo se rasgó,
revelas que eres
hombre y eres Dios

La voluntad de
Dios está cumplida.
¡Señor, que yo la
cumpla cada día!

Déjame estar a tu
lado,
disfrutar de la
ventura
que por amor me
has donado
en tu humana
singladura.
A tus pies estoy
postrado,
da luz a mi noche
oscura,
hazme
bienaventurado
y recíbeme en la
Altura.

EN LAS MANOS DEL
PADRE
En las manos del
Padre se abandona,
es su oblación
una actitud filial,
confianza en el
amor de Dios al Hijo
que en el mundo
cumplió su voluntad.

No existe ya la
muerte del espíritu,
al tercer día
resucitará
el hombre-Dios
que muere por la Vida
y nos lega la
auténtica Verdad.

Con temblor y
dolor por los pecados,
la tierra
testimonia su deidad,
se rompe el velo
del antiguo templo,
la palabra de
Cristo reinará.

Cristo expiró y
se elevó su espíritu,
nos libra de la
eterna oscuridad,
nos prepara en el
cielo una morada,
nos permite
llamar a Dios Abbá.
email del autor:
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