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Del libro "VERBO y verso"
Por
Emma-Margarita R. A.-Valdés

LLEGASTE A MI OTRA
ORILLA
Hoy llegaste, Señor, a
mi otra orilla,
al otro lado, al
pie de la floresta
donde moro en
locura,
y habito en los
sepulcros,
albergues de mi
espíritu.
Me sujetan cadenas
de la carne:
la gula, la
avaricia y el poder.
Flagelo las
palomas de mi mente
y alimento
murciélagos noctámbulos;
grito en la
lejanía
hacia el eco vacío
de las sombras.
Mi materia desnuda
merodea en busca
de tu nombre.

Llegaste a mí
barrial.
En mi interior se
crispan
seres inmundos,
reos de tu poder,
ruegan les des su
natural morada
en los cerdos que
habitan la región.
Escuchas su
quejido
y les llevas al
mar de los orígenes.

Siervos de la
codicia,
pobladores de
sombras,
rechazan tu
misión.

Te doy gracias,
Señor, pues me has librado
de sepulcros,
grilletes y cadenas.
Condúceme en tu
barca
a la orilla de
donde tú procedes.

LIBÉRAME DE HUMANO
PRECIPICIO
No te vayas de mi mortal terreno,
arroja los demonios invasores
de mi mente, mi espíritu y mi cuerpo,
yo te ruego piedad y me perdones.

Libérame de humano precipicio,
no me ahogue en el mal, en el pecado,
condúceme a tu reino, al paraíso
donde hallaré tu paz, tu fiel abrazo.
Deseo estar contigo, en tu presencia,
mas debo obedecer tu mandamiento,
llevar a los rincones de la tierra
tus palabras de amor, tus sacramentos.

Envíame tu Espíritu divino
para cumplir sumiso tu misión,
haré tu voluntad, estoy rendido
a tu misericordia y a tu amor.

Emma-Margarita R. A.-Valdés
email del autor:
universo@universoliterario.net

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