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ERES SEÑOR
DEL SÁBADO
Vienes al mundo, Rey de tierra y cielo,
a paliar el pesar y la pobreza,
es tu tesoro libertad, riqueza.
y el dolor tiene el gozo de tu vuelo.
Tú eres señor del sábado, modelo
de bondad, de perdón, de fortaleza,
eres Dios y en tu deífica grandeza
enderezas las almas de este suelo.

La maldad vigilante en senda umbría
intenta mancillar su poderío:
que en sábado sanar no debería
Estos sabios, si ardiera su plantío
en sábado, aunque fuese santo día,
pactarían salvar su labrantío.

ACCIÓN DE DIOS
En la asamblea
muestras tu
ciencia,
son tus palabras
de vida eterna.
Ves a una anciana
que estaba enferma
desde hace tiempo
y nada espera.

Tú sientes
lástima,
mas hoy es sábado,
dice una Ley
no profanarlo.

Sabes que tú eres
Señor del sábado
hijo de Dios
y está en tu mano
curar del mal
en día santo.

Según decides,
ahora es preciso
mostrar tu gloria
y hacer un signo.
Sabes que tu acto
hará enemigos
pues muchos temen
tu poderío.

Tu obra es
salvífica,
don del perdón,
sobre la alianza
actúa Dios.
Porque es divina
tu filiación
es tu trabajo
obra de Dios.
Tú eres del mal
liberador.
Tu señal es
misericordia
y con la anciana,
triste y llorosa,
pues el demonio
en ella mora,
muestras tu amor
y tu victoria.
La has liberado
y puede ahora
elevar su alma
libre de sombras.

Tus adversarios
se maravillan,
mas son hipócritas
y lo critican.
Y tú les dices
que ellos
practican
trabajo en sábado
si necesitan
cuidar sus bienes,
comer su pan
y por sus bestias
trabajarán.

Emma-Margarita R. A.-Valdés
email del autor:
universo@universoliterario.net
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