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El día uno de mayo del año 1429, un
sacerdote llamado Folkert estaba celebrando su primera
Misa en la Catedral de San Lorenzo de la ciudad de
Alkmaar. En dicha celebración estaba presente el
párroco, Volpert Schult. Instantes después de haber
pronunciado las palabras de la consagración, Folkert
derramó accidentalmente el vino consagrado sobre el
altar y la casulla. El vino, sobre la casulla, se
convirtió en verdadera Sangre. Concluida la Misa, lleno
de temor, el sacerdote cortó la parte manchada y la
quemó; luego, remendó la parte que había cortado de la
casulla. En el instante que terminaba el remiendo, la
casulla se manchó nuevamente de Sangre. Los dos
sacerdotes decidieron buscar al Obispo de Utrech,
llevándole la casulla, Sólo en el año 1433, el Obispo
aprobó oficialmente el culto del Milagro, luego de haber
pasado por numerosas investigaciones canónicas.
En la Catedral de San Lorenzo, en Alkmaar,
se conserva, hasta hoy, un riquísimo Relicario con la
forma de un Ángel, que contiene la casulla teñida de la
Sangre del Milagro Eucarístico, sucedido en 1429.
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