CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

Julio año 2008

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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Julio:

(Día 1, julio, martes, Mt 8, 23-27 )

Mateo 8, 23-27 - "Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma" - En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!» Él les dijo: «¡Cobardes! ¡Qué poca fe!» Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: «¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»

No se ahogue mi esperanza

El filo de la vida

(Día 2, julio,  miércoles, Mt 8, 28-34)

Mateo 8, 28-34 - "¿Has venido a atormentar a los demonios antes de tiempo?" - En aquel tiempo llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?"

Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: "Si nos echas, mándanos a la piara". Jesús les dijo: "Id". Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Por el azul se llega a Galilea

(Día 3, julio, jueves, Jn 20,24-29)

Juan 20,24-29 - "¡Señor mío y Dios mío!" -  Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo."  A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: "Paz a vosotros." Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente." Contestó Tomás: "¡Señor mío y Dios mío!" Jesús le dijo: "¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto."

Cuarenta días de sublime presencia

Especial Pascua de Resurrección

Evangelio de San Juan, Capítulo XX y poesías sobre su texto

(Día 4, julio, viernes, Mt 9,9-13 )

Mateo 9,9-13 - "No he venido a llamar a los justos, sino la los pecadores" - En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Mateo se levantó y le siguió.
Después, cuando Jesús estaba en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos . Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores”? Jesús les oyó y les dijo: “No son lo sanos lo que necesitan de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significan estas palabras de la Escritura: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Una sola ofrenda

Amanecer de Adán

Llegaste

(Día 5, julio, sábado, Mt 9, 14-17 )

Mateo 9, 14-17 - "¿Es que pueden guardar luto, mientras el novio está con ellos?" - En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?"

Jesús les dijo: ¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan".

Vísteme, Señor, para las bodas

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Odalisca del Rayo

(Día 6, julio, domingo, Mt 11,25-30)

Mateo 11,25-30 - "Soy manso y humilde de corazón" - En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera".

La cenia

El yugo de la arcilla

Discípulo

Él es...

Algarabía

Alianza del silencio

Mis mezquitas

(Día 7, julio, lunes, Mt 9, 18-26)

Mateo 9, 18-26 - "Mi hija acaba de morir; pero ven tú y volverá a vivir" - En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir.
Jesús se levantó y le siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: Con sólo tocar su manto, me curaré.
Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: Hija, ten confianza; tu fe te ha curado.
Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer.
Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas y el tumulto de la gente y les dijo: Salid de aquí. La niña no está muerta; está dormida.
Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región.

Sangre y muerte

Tengo fe

(Día 8, julio, martes, Mt 9,32-38. Nuestra Señora de Itatí)

Mateo 9,32-38 - "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos" - En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: "Nunca se ha visto en Israel cosa igual." En cambio, los fariseos decían: "Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios." Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies".

Discípulo

No importa

La lección de catecismo

Nuestra Señora de Itatí

(Día 9, julio, miércoles, Mt 10, 1-7. Virgen de Chiquinquirá)

Mateo 10, 1-7 - "Id a las ovejas descarriadas de Israel" - En aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, el llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el Alfeo y Tadeo; Simón el fanático y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce les envió Jesús con estas instrucciones: "No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca".

Discípulo

Virgen de Chiquinquirá

(Día 10, julio, jueves, Mt 10, 7-15)

 Mateo 10, 7-15 - "Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis" - En aquel tiempo, envió Jesús a los Doce con estas instrucciones: Id y anunciad que ya se acerca el Reino de los cielos. Curad a los leprosos y demás enfermos; resucitad a los muertos y echad fuera a los demonios. Gratis habéis recibido este poder; dadlo gratis. No llevéis oro ni plata ni cobre ni provisiones para el camino. No llevéis ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, porque el trabajador tiene derecho a su sustento. Cuando entréis en un pueblo o en una aldea, preguntad por alguien respetable y hospedaos en su casa hasta que os vayáis de allí. Al entrar, saludad así: “Que haya paz en esta casa”. Y si aquella casa es digna, la paz de vuestro saludo quedará en ella; si no es digna, volverá a vosotros. Y si no os reciben o no escuchan vuestras palabras, al salir de aquella casa o de aquella ciudad, sacudíos el polvo de los pies. Yo os aseguro que el día del juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos rigor que esa ciudad.

Encuentro

Peregrino de Infinito

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

Dame tu luz

Todo me lleva a Ti

Él es...

Conjuro

(Día 11, julio, viernes, Mt 10, 16-23)

Mateo 10, 16-23 - "No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: Yo os envío como ovejas entre lobos. Sed, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas. Cuidaos de la gente, porque os llevarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas, os llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando os enjuicien, no os preocupéis por lo que vais a decir o por la forma de decirlo, porque en ese momento os dará Dios las palabras. Pues no seréis vosotros los que hablen, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará por vosotros. El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos os odiarán por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Yo os aseguro que no alcanzaréis a recorrer todas las ciudades de Israel, antes de que venga el Hijo del hombre.

Deseo

Santa sencillez

Paz conventual

Biznagas luminosas

La fiesta de las flores

(Día 12, julio, sábado, Mt 10, 24-33)

Mateo 10, 24-33 - "No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: El discípulo no es más que el maestro, ni el criado más que su señor. Le basta al discípulo ser como su maestro y al criado ser como su señor. Si al señor de la casa lo han llamado Satanás, ¡qué no dirán de sus servidores!. No temáis a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, repetidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde las azoteas. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Temed, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo, porque vosotros valéis mucho más que todos los pájaros del mundo. A quien me reconozca delante de los hombres, yo también le reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré ante mi Padre, que está en los cielos.

Tengo miedo

Tu amor

Ensoñación

Llegaste

Antiguos paisajes

Tengo fe

No importa

La lección de catecismo

Una sola ofrenda

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Odalisca del Rayo

Hágase tu voluntad

Este dolor

(Día 13, julio, domingo, Mt 13,1-23)

Mateo 13,1-23 - "Salió el sembrador a sembrar" - Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: "Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.". Se le acercaron los discípulos y le preguntaron: "¿Por qué les hablas en parábolas?" Él les contestó: "A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: "Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure." ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron. Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno".

Es sábado, Señor

Pequeña semilla

No permitas, Señor

(Día 14, julio, lunes,  Mt 10,34-11,1)

Mateo 10,34-11,1 - "No he venido a sembrar paz, sino espadas" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro". Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

El eco del mundo

Ideales rotos

La realidad

Un sueño perdido

Puede ser bello el mundo

(Día 15, julio, martes, Mt 11, 20-24)

Mateo 11, 20-24 - "El día del juicio será menos riguroso para Tiro, Sidón y Sodoma que para otras ciudades" - En aquel tiempo, Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido. Les decía: «¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han hecho entre vosotras, hace tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Pero yo os aseguro que el día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo, porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros que en ti se han hecho, quizá estaría en pie hasta el día de hoy. Pero yo te digo que será menos riguroso el día, del juicio para Sodoma que para ti.

Penitencia de ceniza

Diluvio del perdón

Conjuro

A Cristo

No importa

No permitas, Señor

(Día 16, julio, miércoles, Mt 11, 25-27. Nuestra Señora del Carmen)

Mateo 11, 25-27 - "Escondiste estas cosas a los sabios y las revelaste a la gente sencilla" - En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Dame tu luz

Todo me lleva a Ti

Él es...

Nuestra Señora del Carmen

(Día 17, julio, jueves,  Mt 11, 28-30)

Mateo 11, 28-30 - "Soy manso y humilde de corazón" - En aquel tiempo, Jesús dijo: Venid a mí, todos los que estáis fatigados y agobiados por la carga, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

Este dolor

Padre

Tengo miedo

Tu amor

(Día 18, julio, viernes, Mt 12, 1-8 )

Mateo 12, 1-8 - "El Hijo del hombre también es dueño del sábado" - Un sábado, atravesaba Jesús por los sembrados. Los discípulos, que iban con él, tenían hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerse los granos. Cuando los fariseos los vieron, le dijeron a Jesús: Tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado.
El les contestó: ¿No habéis leído lo que hizo David una vez que sintieron hambre él y sus compañeros? ¿No recordáis cómo entraron en la casa de Dios y comieron de los panes consagrados, de los cuales ni él ni sus compañeros podían comer, sino tan sólo los sacerdotes? ¿Tampoco habéis leído en la ley que los sacerdotes violan el sábado en el templo y no por eso cometen pecado? Pues yo digo que aquí hay alguien que es más grande que el templo. Si comprendierais el sentido de las palabras: misericordia quiero y no sacrificios, no condenaríais a quienes no tienen ninguna culpa. Por lo demás, el Hijo del hombre también es dueño del sábado.

Es sábado, Señor

Una sola ofrenda

(Día 19, julio, sábado, Mt 12,14-21)

Mateo 12,14-21 - "Les mandó que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta" - En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones".

Te cantan hoy mis cítaras templadas

(Día 20, julio, domingo,  Mt 13,24-30)

Mateo 13,24-30 - "Dejadlos crecer juntos hasta la siega" - En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero".

Les propuso esta otra parábola: "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas".  Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente".  Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo." Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo." Él les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga".

No permitas, Señor

Pequeña semilla

(Día 21, julio, lunes, Mt 12, 38-42)

Mateo 12, 38-42 - "Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará" - En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un signo tuyo". Él les contestó: -Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará mas signo que el de Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón".

La realidad

La Resurrección del Señor

(Día 22, julio, martes, Jn 20,1.11-18)

Juan 20,1.11-18 - "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?" - El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."" María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto".

Evangelio de San Juan, Capítulo XX y poesías sobre su texto

Cuarenta días de sublime presencia

(Día 23, julio, miércoles, Mt 13, 1-9)

Mateo 13, 1-9 - "Cayó en tierra buena y dio grano" - Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó de seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.  El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga",

Pequeña semilla

No permitas, Señor

(Día 24, julio, jueves, Mt 13, 10-17)

Mateo 13, 10-17 - "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no" - En aquel tiempo, se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les hablas en parábolas?. Él les respondió: A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: “Vosotros oiréis una y otra vez y no entenderéis; miraréis y volveréis a mirar, pero no veréis; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve”. Pero, dichosos vosotros, porque vuestros ojos ven y vuestros oídos oyen. Yo os aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que vosotros veis ven y no lo vieron y oír lo que vosotros oís y no lo oyeron.

Dame tu luz

Todo me lleva a Ti

Biznagas luminosas

Sales, María, con tus parientes, para hablarle

(Día 25, julio, viernes, Mt 20, 20-28. Santiago Apóstol) 

Mateo 20, 20-28 - "Beberéis de mi cáliz" - En aquel tiempo, la madre de los Zebedeos se acercó a Jesús con sus hijos y se arrodilló para pedirle un favor.
Él le preguntó: ¿Qué quieres?
Ella contestó: Manda que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando tú reines.
Jesús respondió: No saben lo que piden. ¿Podéis beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?
Ellos dijeron: Sí, podemos.
Jesús les respondió: Beberéis mi cáliz, pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes lo ha reservado mi Padre.
Al oír aquello, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús les llamó y les dijo: Vosotros sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que los dirigentes las oprimen. No debe ser así entre vosotros. El que quiera ser importante entre vosotros, sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo. De la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate de todos.

No permitas, Señor

Me coronas rey de la materia

La verdad está penalizada

El eco del mundo

Ideales rotos

La realidad

Un sueño perdido

Puede ser bello el mundo

(Día 26, julio, sábado,  Mt 13, 24-30. San Joaquín y Santa Ana. Día de los abuelos)

Mateo 13, 24-30 - "Dejadlos crecer juntos hasta la siega" - En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?". Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: "Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero".

Pequeña semilla

Penitencia de ceniza

Santa sencillez

Paz conventual

El viento del sur

¡Qué solos se quedan los viejos!

Residencia de ancianos

En recuerdo a la madre

La vida ha sido un vuelo de paloma

Aún hay tiempo, amor

Adoro tus arrugas, amigo y compañero

Y me quedaré sola...

Edad blanca

Vieja

Hoja seca de otoño

Hoy he visto el invierno

La vejez

¡Tiempo... retrocede!

Cuando se extinga el tiempo

(Día 27, julio, domingo, Mt 13, 44-52)

Mateo 13, 44-52 - "Vende todo lo que tiene y compra el campo" - En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra". El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí." Él les dijo: "Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo".

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Red de amor

(Día 28, julio, lunes, Mt 13, 31-35)

Mateo 13, 31-35 - "El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas" - En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: "El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas".

Les dijo otra parábola: "El Reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente". Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas, y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo".

Pequeña semilla

(Día 29, julio, martes, Jn 11,19-27)

Juan 11,19-27 - "Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios" - En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá." Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará." Marta respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día." Jesús le dice: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Ella le contestó: "Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".

Evangelio de San Juan, Capítulo XI y poesías sobre su texto

La resurrección de Lázaro

(Día 30, julio, miércoles,  Mt 13, 44-46)

Mateo 13, 44-46 - "Vende todo lo que tiene y compra el campo" - En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra".

Rehén de crisantemos

Vagabundo

(Día 31, julio, jueves, Mt 13, 47-53)

Mateo 13, 47-53 - "Los pescadores ponen los pescados buenos en canastos y tiran los malos" - El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces; cuando se llena, la sacan a la playa, se sientan a escoger los pescados y ponen los buenos en canastos y tiran los malos.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Habéis entendido todo esto?
Ellos le contestaron: Sí.
Entonces él les dijo: Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas.
Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.

Red de amor

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