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CALENDARIO
LITÚRGICO
TIEMPOS
LITÚRGICOS
Febrero
2008

Textos
de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos
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(Día
1, febrero, viernes, Mc 4, 26-34)
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Marcos
4,26-34 - "Echa simiente, duerme, y la semilla va
creciendo sin que él sepa cómo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la
gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente
en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la
semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va
produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la
espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la
hoz, porque ha llegado la siega". Dijo también: "¿Con qué podemos
comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de
mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero
después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa
ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en
ellas." Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra,
acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero
a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. |
Pequeña
semilla
(Día
2, febrero, sábado, Lc 2,22-40. La Presentación del Señor)
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Lucas 2, 22-40
-
"Mis ojos han visto al Salvador" - Cuando se cumplieron los días de la purificación
prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén
para presentarlo al Señor, como prescribe la ley del Señor:
Todo primogénito varón será consagrado al Señor.
Ofrecieron también en sacrificio, como dice la ley del Señor,
un par de tórtolas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y
piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel. El Espíritu
Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes
de ver al Mesías enviado por el Señor. Vino, pues, al
templo, movido por el Espíritu y, cuando sus padres entraban
con el niño Jesús para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón
lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor,
según tu promesa, puedes dejar que tu siervo muera en paz.
Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante
todos los pueblos, como luz para iluminar a las naciones y
gloria de tu pueblo Israel.
Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían
de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira,
este niño hará que muchos caigan o se levanten en Israel.
Será signo de contradicción, y a ti misma una espada te
atravesará el corazón; así quedarán al descubierto las
intenciones de muchos.
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la
tribu de Aser, que era ya muy anciana. Había estado casada
siete años, siendo aún muy joven, y después había
permanecido viuda hasta los ochenta y cuatro años. No se
apartaba del templo dando culto al Señor día y noche con
ayunos y oraciones. Se presentó en aquel momento y se puso a
dar gracias a Dios y a hablar del niño a todos los que
esperaban la liberación de Israel.
Cuando cumplieron todas las cosas prescritas por la ley del Señor,
regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño crecía
y se fortalecía llenándose de sabiduría, y contaba con la
gracia de Dios.
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La
presentación del Niño Jesús en el templo
Tu
llama de amor viva, Virgen María

(Día
3, febrero, domingo, Mt 5,1-12a)
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Mateo 5,1-12a - "Dichosos
los pobres en el espíritu" - En aquel tiempo, al ver Jesús el
gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus
discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los
pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos
los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que
tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán
saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán
misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán
a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se
llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de
la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos
vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de
cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque
vuestra recompensa será grande en el cielo".
|
Alma
Bienaventurada

(Día
4, febrero, lunes, Mc 5,1-20)
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Marcos 5,
1-20 - "Espíritu inmundo, sal de este hombre" - En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del lago, a la
región de los gerasenos. En cuanto desembarcó Jesús, le salió al
encuentro de entre los sepulcros un hombre poseído por un espíritu
impuro. Vivía entre los sepulcros y nadie podía sujetarlo ni
siquiera con cadenas. Muchas veces lo habían sujetado con argollas
y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado las
argollas. Nadie podía dominarlo. Continuamente, día y noche,
andaba entre los sepulcros y por la montaña, dando gritos e
hiriéndose con piedras. Al ver a Jesús desde lejos, vino corriendo
y se postró ante él, gritando con todas sus fuerzas: ¿Qué tengo yo
que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? Te conjuro por
Dios que no me atormentes.
Es que Jesús le estaba diciendo: Espíritu impuro, sal de este
hombre.
Entonces le preguntó: ¿Cómo te llamas?
Le respondió: Legión es mi nombre, porque somos muchos. Y le
rogaba insistentemente que no los echara de la región.
Había allí cerca una gran cantidad de cerdos, que estaban buscando
alimento al pie de la montaña, y los demonios rogaron a Jesús:
Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.
Les permitió Jesús y los espíritus impuros salieron para entrar en
los cerdos, que se lanzaron al lago desde lo alto del barranco, y
los cerdos, que eran unos dos mil, se ahogaron en el lago.
Los que cuidaban los cerdos huyeron y lo contaron tanto en la
ciudad como en los alrededores. La gente fue a ver lo que había
sucedido. Llegaron donde estaba Jesús y, al ver que el endemoniado
que había tenido la legión estaba sentado, vestido y en su sano
juicio, se llenaron de temor. Los testigos les contaron lo
ocurrido con el endemoniado y con los cerdos. Entonces comenzaron
a suplicarle que se alejara de su territorio.
Al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía que
lo dejara ir con él. Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
Vete a tu casa con los tuyos, y cuéntales todo lo que el Señor ha
hecho contigo y cómo ha tenido compasión de ti.
Él se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo
que Jesús había hecho con él; y todos se quedaban
maravillados. |
Por
el azul se llega a Galilea, a tu Palabra
Somos
libres
Alma
bienaventurada
Mi
crecida de amor

(Día 5, febrero, martes, Mc
Mc 5,21-43)
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Marcos 5,
21-43 - "¡Óyeme, niña, levántate!" - En aquel tiempo, al regresar
Jesús a la otra orilla, se le aglomeró mucha gente mientras él
permanecía junto al lago. Entonces llegó uno de los jefes de la
sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le
suplicaba con insistencia, diciendo: Mi niña está agonizando; ven
a poner las manos sobre ella para que sane y viva.
Jesús se fue con él. Mucha gente lo seguía y lo apretujaba. Una
mujer que, padecía hemorragias desde hacía doce años, y que había
sufrido mucho con los médicos, que había gastado todo lo que tenía
sin provecho alguno y más bien había empeorado, oyó hablar de
Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues
se decía: “Si logro tocar aunque sólo sea su manto, quedaré sana”.
Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y sintió que
había quedado sana. Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza
que había salido de él, se dio vuelta en medio de la gente y
preguntó: ¿Quién ha tocado mi ropa?.
Sus discípulos le contestaron: Ves que la gente te está
apretujando ¿y preguntas quién te ha tocado?.
Pero él miraba alrededor a ver si descubría a la que lo había
hecho. La mujer, entonces, asustada y temblorosa, sabiendo lo que
le había pasado, se acercó, se postró ante él y le contó toda la
verdad.
Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz; estás
liberada de tu mal.
Todavía estaba hablando cuando llegaron unos de casa del jefe de
la sinagoga diciendo: Tu hija ha muerto; no sigas molestando al
Maestro. Pero Jesús, que oyó la noticia, dijo al jefe de la
sinagoga: No temas; basta con que sigas creyendo. Y sólo permitió
que lo acompañaran Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y, al ver el tumulto, unos
que lloraban y otros que daban grandes gritos, entró y les dijo:
¿Por qué este tumulto y estos llantos? La niña no ha muerto; está
dormida. Pero ellos se burlaban de él. Entonces Jesús echó fuera a
todos, tomó consigo al padre de la niña, a la madre y a los que lo
acompañaban, y entró adonde estaba la niña. La tomó de la mano y
le dijo: Talitha kumi (que significa: Niña, a ti te hablo,
levántate). La niña se levantó al instante y se puso a caminar,
pues tenía doce años. Ellos se quedaron totalmente admirados. Y él
les mandó con insistencia que nadie se enterara de lo sucedido, y
les indicó que dieran de comer a la niña. |
Sangre
y muerte
La
muerte
El
yugo de la arcilla

(Día
6, febrero, miércoles,
Mt 6,1-6.16-18.
Miércoles de ceniza)
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Mateo
6,1-6.16-18 - "Tu
Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará" -
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no
practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos
por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro
Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando
la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las
sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los
hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio,
cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu
derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en
lo secreto, te lo pagará.
Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les
gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las
plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido
su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la
puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre,
que ve en lo escondido, te lo pagará.
Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas
que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os
aseguro que ya han recibido su paga.Tú,
en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara,
para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en
lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te
recompensará". |
Penitencia de
ceniza
Una sola ofrenda

(Día
7, febrero, jueves,
Lc 9, 22-25)
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Lucas 9,22-25 - "El
que pierda su vida por mi causa la salvará" - En aquel tiempo,
dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer
mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y
escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y,
dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue
a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues
el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su
vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el
mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?"
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Deseo
El
filo de la vida
Acércate,
Señor
Tu
amor
Discípulo

(Día
8, febrero, viernes,
Mt 9, 14-15)
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Mateo
9,14-15 - "Cuando se lleven al novio, entonces
ayunarán" - En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan
a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos
a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo:
"¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el
novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y
entonces ayunarán". |
Vísteme, Señor, para
las bodas
La fiesta de las
flores
Algarabía
Todo me lleva a
Ti

(Día
9, febrero, sábado,
Lc
5,27-32)
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Lucas 5,27-32 - "No
he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se
conviertan" - En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano
llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
"Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví
ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la
mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos
y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es
que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les
replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he
venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se
conviertan". |
Acércate,
Señor
Somos
libres
Habita
tu sol en mis pupilas
Encuentro
Tengo
fe
Gotas
de fe
Peregrino
de infinito

(Día
10, febrero, domingo,
Mateo 4,1-11)
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Mateo 4,1-11- "Jesús
ayuna cuarenta días y es tentado" - En aquel tiempo, Jesús fue
llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el
diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta
noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le
dijo: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan
en panes." Pero él le contestó, diciendo: "Está escrito: "No
sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios". Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo
pone en el alero del templo y le dice: "Si eres Hijo de Dios,
tírate abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que
cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no
tropiece con las piedras"- Jesús le dijo: "También está escrito:
"No tentarás al Señor, tu Dios".
Después el diablo lo lleva a una
montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su
gloria, le dijo: "Todo esto te daré, si te postras y me adoras."
Entonces le dijo Jesús: "Vete, Satanás, porque está escrito: "Al
Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto". Entonces lo
dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían. |
María, tu tierna paloma emprende el vuelo

(Día
11, febrero, lunes,
Mt 25,31-46. Nuestra
Señora de Lourdes)
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Mateo
25,31-46 - "Cada vez que lo hicisteis
con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis" -
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su
gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará
en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las
naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las
ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las
cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
"Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado
para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me
disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y
me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me
visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los
justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te
alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos
forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te
vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá:
"Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis
humildes hermanos, conmigo lo hicisteis".
Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos,
id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque
tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de
beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me
vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." Entonces
también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o
con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te
asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo
hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis
conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida
eterna". |
Los talentos
Tu
río
Antes
que la luz de la alborada, tú, María
Especial
Virgen María
Oraciones
a la Virgen María

(Día
12, febrero, martes,
Mt 6,7-15)
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Mateo 6,7-15 - "
Vosotros rezad así"- En aquel tiempo, dijo Jesús a sus
discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los
gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No
seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta
antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del
cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro
de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos
perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la
tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los
demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a
vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre
perdonará vuestras culpas". |
Es
oración
Quiero
hacer con mi vida una oración
Padre
Padre
nuestro
Oraciones
de los niños
Oraciones
a la Santísima Trinidad
Mandamientos
Sacramentos
Oraciones
a la Virgen María
Alborada del perdón
Diluvio del perdón

(Día
13, febrero, miércoles,
Lc 11,29-32)
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Lucas 11,29-32 - "A
esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás" -
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se
puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide
un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como
Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el
Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los
hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará
que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra
para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más
que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de
Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se
convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es
más que Jonás". |
Tengo
fe
Tu voz

(Día
14, febrero, jueves,
Mt 7,7-12.
San Valentín. Día de los enamorados)
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Mateo
7,7-12 - "Quien pide recibe" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará, buscad y
encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe,
quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de
vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le
pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois
malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más
vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En
resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en
esto consiste la Ley y los profetas". |
Padre
Tu amor
Hoy
llueve
Es
amor
¡Qué
lejos del amor esos amores!
Separación
Vida
sin amor
Gotas
de amor
Día
del amor
Algo
etéreo
Adoro
tus arrugas, amigo y compañero
Tesoros
del pasado
(Hay
más poesías sobre el amor en Poesía Vital)

(Día
15, febrero, viernes,
Mt 5,20-26))
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Mateo
5,20-26 - " Vete primero a reconciliarte con tu
hermano" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no
sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino
de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No
matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el
que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a
su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si
lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si
cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí
mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu
ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu
hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te
pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía
de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil,
y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta
que hayas pagado el último cuarto". |
Alborada del
perdón
Diluvio del perdón
Una sola ofrenda

(Día
16, febrero, sábado,
Mt 5,43-48)
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Mateo
5,43-48 - "Sed perfectos como vuestro Padre
celestial" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
"Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu
enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad
por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que
está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y
manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os
aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los
publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de
extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por
tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto". |
Mi crecida de amor
Penitencia de ceniza

(Día
17, febrero, domingo,
Mt 17,1-9)
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Mateo 17,1-9 - "Su rostro resplandecía como el sol" -
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro,a Santiago y a su
hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró
delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos
se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías
conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
"Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para
ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando cuando
una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube
decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Al oírlo,
los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y,
tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis". Al alzar los ojos,
no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña,
Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del
hombre resucite de entre los muertos".
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La
Transfiguración del Señor

(Día
18, febrero, lunes, Lc 6,36-38)
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Lucas 6,
36-38 - "Perdonad y seréis perdonados" -
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no
juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis
condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os
verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.
La medida que uséis, la usarán con vosotros". |
Alborada del
perdón
Diluvio del perdón

(Día
19, febrero, martes,
Mt 23, 1-12)
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Mateo 23,1-12 - "No
hacen lo que dicen" - En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a
sus discípulos, diciendo: "En la cátedra de Moisés se han sentado
los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero
no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la
gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un
dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente:
alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les
gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de
honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y
que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis
llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos
vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la
tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os
dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero,
Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se
enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".
|
No permitas, Señor
Me coronas rey de la
materia
Mis mezquitas

(Día
20, febrero, miércoles,
Mt 20,17-28)
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Mateo 20,17-28 - "Lo
condenarán a muerte" - En aquel tiempo, mientras iba subiendo
Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el
camino: "Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre
va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo
condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se
burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día
resucitará".
Entonces se le acercó la madre
de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una
petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena
que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha
y el otro a tu izquierda." Pero Jesús replicó: "No sabéis lo que
pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?"
Contestaron: "Lo somos." Él les dijo: "Mi cáliz lo beberéis; pero
el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí
concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi
Padre".
Los otros diez, que lo habían
oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús,
reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los jefes de los pueblos los
tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre
vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro
servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea
vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para
que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por
muchos". |
Dame tu luz
Su martirio es Palabra de
Dios

(Día
21, febrero, jueves,
Lc 16,19-31)
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Lucas
16,19-31 - "Recibiste tus bienes, y Lázaro males:
por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces" - En
aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: "Había un hombre rico que
se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada
día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal,
cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de
la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle la
llagas. Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron
al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y,
estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los
ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó:
"Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua
la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan
estas llamas." Pero Abrahán le contestó: "Hijo, recuerda que
recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso
encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre
nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan
cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar
de ahí hasta nosotros." El rico insistió: "Te ruego, entonces,
padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco
hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también
ellos a este lugar de tormento." Abrahán le dice: "Tienen a Moisés
y a los profetas; que los escuchen." El rico contestó: "No, padre
Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán." Abrahán
le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso
ni aunque resucite un muerto". |
El rico Epulón y el pobre Lázaro
La cenia

(Día
22, febrero, viernes, Mt 16,13-19. La Cátedra de San Pablo)
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Mateo 16, 13-19
-
"Profesión de fe y primado de Pedro" - Llegado
Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a
sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo
del hombre?. Ellos dijeron: Unos, que Juan el Bautista;
otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los
profetas. Díceles él: Y vosotros ¿quién decís que
soy yo?. Simón Pedro contestó: Tú eres el Cristo, el
Hijo de Dios vivo. Replicando Jesús le dijo: Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha
revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está
en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y
sobre está piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del
Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves
del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará
atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará
desatado en los cielos.
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Encuesta
de opinión
A
Cristo
No
importa
Ensoñación
Su
martirio es palabra de Dios

(Día
23, febrero, sábado,
Lucas 15,1-3.11-32)
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Lucas 15,1-3.11-32 - "Este
hermano tuyo estaba muerto y ha revivido" - En aquel tiempo,
solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a
escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre
ellos: "Ése acoge a los pecadores y come con ellos." Jesús les
dijo esta parábola: "Un hombre tenía dos hijos; el menor de
ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la
fortuna." El padre les repartió los bienes. No muchos días
después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país
lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando
lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre
terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le
insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos
a guardar cerdos. Le entraban ganas de saciarse de las
algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer.
Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre
tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre.
Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he
pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo
tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros". Se puso en camino
adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo
vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y
se puso a besarlo. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el
cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo." Pero el
padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y
vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies;
traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete,
porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba
perdido, y lo hemos encontrado." Y empezaron el banquete. Su
hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la
casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos,
le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano;
y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado
con salud." Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre
salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: "Mira:
en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden
tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete
con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha
comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero
cebado." El padre le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y
todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano
tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos
encontrado". |
Acércate,
Señor
Padre
Peregrino
de infinito
Padre nuestro
Todo me lleva a Ti

(Día
24, febrero, domingo,
Jn 4,5-42)
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Juan
4,5-42 - "Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna" -
Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la
heredad que Jacob dio a su hijo José. Allí estaba el pozo de
Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado
junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta.Llega una mujer de
Samaria a sacar agua. Jesús le dice: "Dame de beber".Pues sus
discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a
la mujer samaritana: "¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a
mí, que soy una mujer samaritana?" (Porque los judíos no se tratan
con los samaritanos). Jesús le respondió: "Si conocieras el don de
Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías
pedido a él, y él te habría dado agua viva." Le dice la mujer:
"Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde,
pues, tienes esa agua viva? ¿Es que tú eres más que nuestro padre
Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus
ganados?" Jesús le respondió: "Todo el que beba de esta agua,
volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no
tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en
él en fuente de agua que brota para vida eterna". Le dice la
mujer: "Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no
tenga que venir aquí a sacarla". El le dice: "Vete, llama a tu
marido y vuelve acá". Respondió la mujer: "No tengo marido." Jesús
le dice: "Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido
cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has
dicho la verdad". Le dice la mujer: "Señor, veo que eres un
profeta. Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís
que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar". Jesús le dice:
"Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en
Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no conocéis;
nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de
los judíos. Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los
adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad,
porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es
espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad". Le
dice la mujer: "Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo.
Cuando venga, nos lo explicará todo". Jesús le dice: "Yo soy, el
que te está hablando". En esto llegaron sus discípulos y se
sorprendían de que hablara con una mujer. Pero nadie le dijo:
"¿Qué quieres?" o "¿Qué hablas con ella?" La mujer, dejando su
cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: "Venid a ver a un
hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?"
Salieron de la ciudad e iban donde él. Entretanto, los discípulos
le insistían diciendo: "Rabbí, come". Pero él les dijo: "Yo tengo
para comer un alimento que vosotros no sabéis". Los discípulos se
decían unos a otros: "¿Le habrá traído alguien de comer?" Les dice
Jesús: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y
llevar a cabo su obra. ¿No decís vosotros: Cuatro meses más y
llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved
los campos, que blanquean ya para la siega. Ya el segador recibe
el salario, y recoge fruto para vida eterna, de modo que el
sembrador se alegra igual que el segador. Porque en esto resulta
verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador:
yo os he enviado a segar donde vosotros no os habéis fatigado.
Otros se fatigaron y vosotros os aprovecháis de su fatiga". Muchos
samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de
la mujer que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que he hecho".
Cuando llegaron donde él los samaritanos, le rogaron que se
quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Y fueron muchos más
los que creyeron por sus palabras, y decían a la mujer: "Ya no
creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos
que éste es verdaderamente el Salvador del mundo". |
Evangelio de San Juan
- Cap. IV. Jn 4,1-54

(Día
25, febrero, lunes, Lc 4,24-30)
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Lucas
4,24-30 - "Jesús, igual que Elías y Eliseo, no ha
sido enviado únicamente a los judíos" - En aquel tiempo, dijo
Jesús al pueblo en la sinagoga de Nazaret: "Os aseguro que ningún
profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel
había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el
cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el
país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a
una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos
había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo,
ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio". Al oír
esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose,
lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde
se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se
abrió paso entre ellos y se alejaba.
|
Nadie es profeta en su tierra
No importa
Hoy se cumple la Escritura

(Día
26, febrero, martes, Mt 18,21-35)
|
Mateo
18,21-35 - "Si cada cual no perdona de corazón a su
hermano, tampoco el Padre os perdonará". En aquel tiempo, se
adelantó Pedro y preguntó a Jesús: "Señor, si mi hermano me
ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?"
Jesús le contesta: "No te digo hasta siete veces, sino hasta
setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos
se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus
empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía
diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que
lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones,
y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le
suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo."
El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar,
perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró
a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo,
lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero,
arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia
conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la
cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo
ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor
todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo
malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste.
¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo
tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los
verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con
vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a
su hermano". |
Alborada del
perdón
Diluvio del perdón

(Día
27, febrero, miércoles, Mt 5,17-19)
|
Mateo 5,17-19 - "Quien
cumpla y enseñe será grande" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus
discípulos: "No creáis que he venido a abolir la Ley y los
profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro
que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta
la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los
preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será
el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los
cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos". |
Oraciones a la Santísima
Trinidad -
Mandamientos

(Día 28, febrero,
jueves, Lc
11,14-23)
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Lucas
11,14-23 - "El que no está conmigo está contra mí"
- En aquel tiempo, Jesús estaba echando un demonio que era mudo
y, apenas salió el demonio, habló el mudo. La multitud se quedó
admirada, pero algunos de ellos dijeron: "Si echa los demonios es
por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios."
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él,
leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va
a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está
en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo
echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los
demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de
quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces.
Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que
el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y
bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si
otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se
fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí;
el que no recoge conmigo desparrama". |
Discípulo
Quiero
hacer con mi vida una oración

(Día 29, febrero, viernes,
Mc 12,28b-34)
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Marcos 12,28b-34 - "El
Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás" - En aquel
tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Qué
mandamiento es el primero de todos?" Respondió Jesús: "El primero
es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor:
amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma,
con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a
tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos".
El escriba replicó: "Muy bien,
Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no
hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo
el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno
mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios." Jesús,
viendo que había respondido sensatamente, le dijo: "No estás lejos
del reino de Dios." Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
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Dame tu luz
Jarchya de amor
Tu río
Odalisca del Rayo

Calendario Litúrgico

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